Santo Rosario
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Persignarse
Por la señal † de la Santa Cruz,
de nuestros † enemigos
líbranos Señor, † Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y † del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén
Apertura
Oh Dios, cuyo unigénito hijo, con su vida, muerte y resurrección nos procuró el premio de la vida eterna; concédenos, a los que con veneración recordamos estos misterios del santísimo Rosario, que imitemos las virtudes que contienen y logremos los premios que prometen.
Te lo pedimos por tu hijo Jesucristo, Nuestro Señor, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Padre, Creador y Redentor mío, por ser vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, a mi me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente la enmienda de mi vida para nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Ofrezco, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como os suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita, me los perdonareis, por los merecimientos de vuestra preciosísima sangre, pasión y muerte, y me daréis gracia para enmendar y perseverar en vuestro santo servicio, hasta el fin de mi vida.
Amén.
Ofrecimiento
Este es el momento en que indicas la intención que tienes al realizar el Santo Rosario, teniendo presente que primero debemos buscar el reino de Dios y lo demás se nos dará por añadidura (Mateo 6:33). Se sugiere que por intermedio de la Santísima Virgen presentemos a Dios; primero, nuestro agradecimiento por todas las bendiciones que hemos recibido y; luego, pedir que se haga la voluntad divina en nosotros, en cuanto a los asuntos espirituales y/o materiales que son de nuestro interés.
A modo de ejemplo, se presenta el siguiente ofrecimiento:
Virgen Santísima, alcánzanos la gracia de rezar devotamente este Santísimo Rosario, para que, por estos misterios, que hoy recordaremos, Dios reciba nuestro agradecimiento por todas las bendiciones recibidas cotidianamente: nuestras alegrías y nuestras penas; lo que tenemos como el alimento, el abrigo, el techo, la salud, el trabajo...; y lo que creemos que nos falta.
Así mismo, te pedimos, ¡oh María!, que intercedas ante Nuestro Señor para obtener el aumento de la Fe santa, la exaltación de la Iglesia, el mejor acierto del Papa, que el gentil conozca a Dios, que todos los pecadores tengamos arrepentimiento, que en el purgatorio logren las almas alivio, que Dios nos bendiga con muchos santos sacerdotes y que les ayude a vencer todos los obstáculos que se les presenten, que el Señor enderece nuestro corazón y nuestro cuerpo hacia el amor a Él y hacia la paciencia de Cristo, que el Señor dirija y guie todos nuestros pensamientos palabras y obras; que Rusia sea consagrada a tu inmaculado Corazón, que reine el sagrado Corazón de Jesús en nuestra patria y en nuestro hogar; ......
Que el Señor conceda el trabajo necesario a los que no lo tienen y los que lo tienen que lo "hagan de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor" (Efesios 6:7), que los enfermos tengan la salud, que las familias permanezcan unidas entre si y unidas a Dios, que no falte el alimento en los hogares, que la vida sea respetada, ......; en general, que que todas nuestras necesidades espirituales y corporales sean satisfechas según la voluntad de Dios.
De la misma forma, que el Señor, reciba esta plegaria en reparación de los crímenes de los violentos, los blasfemias y las profanaciones a su santo nombre promoviendo la apostasía, por las faltas de respeto e impiedad en las iglesias y ante el Sagrario.
Que esta oración tenga efecto tan completo en todos nosotros, que alcancemos por su medio, el ir a alabar a Dios en el cielo. Amén.
Contemplación
Seleccione los misterios que desea contemplar y por cada misterio rece un (1) padre nuestro, diez (10) avemaría, un (1) gloria y la jaculatoria que nos enseñó la Santísima Virgen en Fátima (Oh, Jesús mío...)
Misterios Gozosos
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La Anunciación del ángel Gabriel a María y la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo.
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La Visitación que hizo María santísima a su prima Santa Isabel.
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El Nacimiento del niño Jesús en el portal de Belén. entre unas humildes pajas.
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La Presentación del niño Jesús en el templo y la Purificación de su santísima Madre.
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La Perdida del niño Jesús y su encuentro en el Templo enseñando a los doctores de la ley.

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día
dánoslo hoy;
y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros perdonamos
a nuestros deudores;
y no nos dejes caer en la tentación
más líbranos de mal.
Amén.
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve, a ti clamamos, los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra: vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amen.
3 Ave Maria
Las 5 cuentas adicionales del rosario se pueden emplear para rezar un credo, un padrenuestro, tres avemarías y un gloria por las intenciones de oración del Papa y así ganar las indulgencias correspondientes. También, pueden emplearse, para la devoción de las Tres Ave Marías”.
Padre nuestro....
Por el Poder que te concedió el Padre Eterno. Dios te salve, María!
Por la Sabiduría que te concedió el Hijo. Dios te salve, María!
Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo. Dios te salve, María!
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo....
Letanias
Opcionalmente, puede rezar o cantar las letanías lauretanas aprobadas por San Pio V con la bula Reddituri del 11 de julio de 1587 y/o el Magnificat que encuentra a continuación.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial. Ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo. Ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo. Ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios.
Ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Jesucristo, ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia, ruega por nosotros.
Madre purísima, ruega por nosotros.
Madre castísima, ruega por nosotros.
Madre intacta, ruega por nosotros.
Madre virgen, ruega por nosotros.
Madre inmaculada, ruega por nosotros.
Madre amable, ruega por nosotros.
Madre admirable, ruega por nosotros.
Madre del buen consejo, ruega por nosotros.
Madre del Creador, ruega por nosotros.
Madre del Salvador, ruega por nosotros.
Virgen prudentísima, ruega por nosotros.
Virgen digna de veneración, ruega por nosotros.
Virgen laudable, ruega por nosotros.
Virgen poderosa, ruega por nosotros.
Virgen clemente, ruega por nosotros.
Virgen fiel, ruega por nosotros.
Espejo de justicia, ruega por nosotros.
Trono de la sabiduría, ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Vaso espiritual, ruega por nosotros.
Vaso de honor, ruega por nosotros.
Vaso insigne de devoción, ruega por nosotros.
Rosa mística, ruega por nosotros.
Torre de David, ruega por nosotros.
Torre de marfil, ruega por nosotros.
Casa de oro, ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, ruega por nosotros.
Puerta del cielo, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Reina de los Profetas, ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.
Reina de los Mártires, ruega por nosotros.
Reina de los Confesores, ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Reina de los Santos, ruega por nosotros.
Reina del Carmelo, ruega por nosotros.
Reina concebida sin pecado original,
ruega por nosotros.
Reina asunta al Cielo, ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.
Reina de la familia, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.
Reina del mundo, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oremos.
Señor Dios todopoderoso, haz que por la intercesión de Santa María, la Virgen; nosotros tus hijos gocemos de plena salud de alma y cuerpo, vivamos alegres en medio de las dificultades del mundo y alcancemos la felicidad de tu reino eterno.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
Antífona.
Nos acogemos a tu protección, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te ofrecemos en nuestra necesidad, antes bien, sálvanos de todos peligro, Virgen gloriosa y bendita.
Magnificat
Magnificat
Proclama mi alma la grandeza del Señor. Y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador.
Porque ha puesto sus ojos en la humillación de su esclava; por tanto, desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
Porque ha hecho en mi favor obras grandes, aquel que es Todopoderoso, cuyo nombre es Santo y cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen.
Hizo alarde del poder su brazo, deshizo las miras del corazón de los soberbios. Derribó del solio a los poderosos y enalteció a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia, acogió a Israel, su siervo, según la promesa que hizo a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia por los siglos de los siglos.
Amen
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amen.
Bendición Final
El Señor, me bendiga y me guarde. El Señor me muestre su rostro y tenga misericordia de mi. Vuelva el Señor su rostro hacia mi y me conceda la paz. El señor me bendiga
En el nombre del Padre, y † del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén


